
Aquí, en el zaguero, álgido y sombrío Osorno
vitral de los altísimos prados glaucos, apolíneos,
viveza altiva de los bosques vagabundos del fin.
De los mórbidos cañones álgidos del nativo.
Nostálgica y afable lluvia, pringosa algazara,
la Guerra del viento beodo, de manzanas y licor.
Los arrayanes más allá de los cerros nacarados,
Desbravan los caballos del suntuoso olvido.
Rizomas de las lodosas montañas bucólicas,
los salones del magnánimo rapsoda austral.
Ánfora de avellanas negras, rutilantes, lozanas.
- impúdicas pelanduscas del arroyo sempiterno- …
Encalladuras empíreas del lodoso ímpetu solar,
desciende prudente entre grotescos efluvios.
Entre tus tierras soberanas de plectro temblante…
- la viva voz del invierno imperecedero -...
(Edgardo A. Proboste)

