Tus Pieles que pululan en el temple de poesía.
cual lagarto descansa por los siglos, desolado.
Nuestra gruta repleta de despojos del Paraíso,
las sabanas erectas! Concienzudas! .
El triunfo reptiliano de tus pisadas eróticas,
hace borbotear las mieles ígneas, de pasión.
Con los fanales cerrados. El bullicio gime,
llama a esas esfinges enhiestas, depravadas.
La visita que nos delata para siempre,
en esta noche de pieles querantizadas.
Y las escamas eran suaves muslos de mujer!
Su lengua bifida, fría, rosca y erotizada,
Dibujaba figuras perfectas de saliva fulgurosa,
Mis labios se tensaban con tu gélida sangre.
Y mis ojos………………………………
Copulaban con tus “ojos de reptil”…
